El fisting o fist-fuking consiste en introducir un macho su mano y a veces hasta el antebrazo en el culo de otro macho subiendo de a poco hasta la parte inferior del colon. Los dedos de la mano se meten todos juntos pegados en forma vertical pareciéndose al pico de un pato.

Los culos muy dilatados permiten también hacer un doble fisting en el cual las dos manos se colocan juntas, palma contra palma van entrando y bombeando dentro de ese culo más y más.

Esta forma de penetración origina intensos sentimientos de confianza, intimidad y vulnerabilidad. Un macho pasivamente se está entregando en manos de otro macho que se muestra muy fuerte y a veces contenedor.

Estos dedos dentro de ese colon estimulan directamente la próstata y al acariciársela produce una sensación orgásmica muy fuerte. Al mismo tiempo provoca en el fondo el deseo de orinar, incluso con la vejiga vacía que resulta altamente placentero.

Cuando la mano va entrando en ese culo, el macho que recibe suele sentir que es cogido por una gran pija muy dura y potente que llena el recto y presiona las paredes de uno a otro lado en forma simultánea.

El centro del placer se encuentra dentro del cuerpo y puede ser tan intenso que haga perder el contacto con el mundo real.

El placer que viene del culo deja en principio a la pija flácida y es poco probable que el macho que recibe consiga una erección que además no la necesita porque su goce es total.

Los hombres que se acercan con sus potentes manos a los culos deseantes que tienen frente a sus ojos quedan también casi hipnotizados por este juego y comunicación profunda de fuerza masculina y dominación.

Un especialista en sexualidad gay ha dicho “Para uno, el placer radica en entregar el culo al otro, lo cual exige mucha confianza. Para el otro, el placer consistirá en colonizar con la mano el interior de otro hombre y sentir desde dentro los latidos de su corazón, para lo cual se requiere mucha responsabilidad y pericia. Fistear es un arte que consiste en seducir uno de los músculos más impresionables y tensos del cuerpo. El puño cerrado, que normalmente define un gesto de agresividad y amenaza, es redefinido aquí como instrumento de afecto y ternura”.