Hombres de cuero

El uso de las ropas de cuero en los encuentros sexuales fue uno de los primeros fetiches que adquirieron visibilidad en la comunidad gay.

El cuero de color negro le ha agregado una características particular de rudeza y prohibición. Es sentido como una segunda piel  y una sensación de animalidad. Su olor propio mezclado con los olores de la sudoración produce un deseo de mayor atracción y nunca de rechazo o repulsión.

Los hombres de cuero (leathers en inglés) pueden vivir este fetiche también como una forma de vivir. A muchos de ellos le interesan las prácticas sexuales sado-masoquistas, pero no son expresiones sinónimas. El uso de esta segunda piel va en aumento aunque también suele reemplazarse por prendas de latex, que producen sensaciones similares.

 

Latex ó Neopren (Rubber en inglés)

Cualquier tipo de ropa confeccionada con estos materiales en general se pegan al cuerpo y producen la sensación de una membrana-piel que aumenta la sensibilidad y la conexión con las pieles de los otros.

El latex hace elevar la temperatura y estimulan los poros, aumenta la transpiración y marcan y destacan mucho más algunas partes muy sensuales de los cuerpos (culos, bolas, pijas, tetillas).

Son un buen complemento para los juegos sexuales con secreciones corporales, como las meadas compartidas.