Besos Negros.

culo01

Un beso negro  explora el culo de un hombre con la lengua de otro hombre. Esta lengua se dedica a lamer el agujero de ese culo (muchas veces y quizás mejor cuando es peludo), continúa lamiéndolo y a veces empujando hacia muy adentro.

Con una gran cantidad de terminaciones nerviosas,  el agujero del culo es una zona muy erótica en sí misma y una posibilidad de una intensa relación muy cercana entre ambos hombres.

Los amantes de esta práctica fetichista están rompiendo el tabú de que el culo es sucio y por eso no  debe jugarse con él y mucho menos lamerlo  y penetrarlo con la lengua hacia el recto.

A veces esos besos negros son el anticipo para preparar  un culo lubricado por la saliva dispuesto a recibir una pija parada. En otros hombres es la posibilidad de desarrollar fantasías de poder de degradación, sumisión y humillación.

Hombres muy satisfechos con estos placeres tienen en sus casas o encuentran en algunos clubes de sexo  los ‘taburetes de beso negro’.  Es una silla especialmente diseñada que permite que alguien apoye las nalgas de su culo desnudo en un asiento prácticamente hueco y accesible a la cara del otro hombre acostado boca arriba debajo de ese asiento.

Algunos hombres prefieren ofrecer y recibir un culo recién lavado, otros quieren aspirar ese olor natural y muchas veces sudoroso.

Y están  aquellos que quieren avanzar aún más. Culos incentivados por lenguas muy movedizas llevan a la relajación de los esfínteres, a la aparición de ruidosos y olorosos pedos y a pedir y ofrecer más todavía, la mierda en la puerta del agujero muy cerca de la nariz y la boca de hombres gustosos por tener esa posibilidad de goce.

Veamos primero de que manera los artistas han plasmado esta fantasía y después a hombres reales ofreciendo sus culos, sus lenguas y sus narices.