Esta parte del cuerpo siempre ha sido muy atractiva para despertar el erotismo en las relaciones pero solamente algunos hombres pasan el umbral de sólo mirarlos y admirarlos.

Los pies incitan a acariciarlos, lamerlos, olerlos y combinados con otras prácticas fetichistas,  atarlos y usarlos para pisotear al compañero sexual.

Un análisis más profundo dice que los pies son un desplazamiento de las pijas y se los chupa no solamente por sí mismos, sino que se está chupando una segunda pija

A veces se los utiliza como unas segundas manos y sus dedos penetran los culos o masajean las pijas y logran una forma alternativa de masturbación y eyaculación.

Las sandalias y las “ojotas” se han convertido en un calzado fetiche asociados a una visión casi total de los pies desnudos.